Si lo publico, existe.

Cuando empecé a manejar a veces le pegaba a mi carro cuando subía por el estacionamiento de donde trabajaba, mis amigas se reían de mí cuando les decía que no me fijaba si le había pasado algo al coche, prefería quedarme en la ignorancia, y pues les decía que funcionaba, nunca tenía golpes, claro, loSigue leyendo “Si lo publico, existe.”

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