Del día que me decidí (otra vez) a bajar de peso

¡Buenas tardes! Como saben siempre he estado en mi lucha por ser una persona sana y sin sobrepeso. La lucha empezó hace más de 20 años, de niña fui flaca pero justo en la adolescencia empecé a engordar y justo cuando empecé mi servicio social a los 20 años empecé a engordar aún más. Llevo todo este tiempo haciendo de todo para bajar de peso, hasta cuidar mi alimentación y hacer ejercicio. He hecho todas las dietas, TODAS, vegetarianas, carnívoras, bajas en carbohidratos, altas en carbohidratos, keto, no keto, balanceadas, todas. Hasta medicamentos para acelerar el metabolismo (supervisados por médicos) he tomado. He hecho también ejercicio, empecé con pilates, elíptica, bicicleta estática, box, natación, he bailado, nadado, caminar/trotar, he hecho dos maratones y más de 12 medios maratones. He ido con médicos expertos en nutrición, nutriólogos, médicos generales, neurólogos, psiquiatras y endocrinólogos.

Diciembre 2019

Cómo verán no me he quedado sentada esperando bajar de peso, incluso desde hace 20 años empecé a considerar la cirugía bariátrica pero como soy un poco terca y obstinada pues decidí que esa era la solución fácil y a mi no me gusta el camino fácil.

Pero bueno, es de sabios cambiar de opinión y reevaluar, un día de diciembre del 2019 decidí que no quería seguir siendo gorda, que ya había probado todo y nada me había funcionado permanentemente y que era momento dejar de ser terca y probar nuevos caminos, ya sabía que mi metabolismo era muuuuuy lento y también le estaba invirtiendo mucha energía mental. Eso fue a mediados de mes, hablé con mi endocrinóloga sobre hacerme la manga gástrica y me dijo que estaba loca (así nos llevamos ya), pero que si era lo que yo quería que adelante, pero que ella creía que si ya había bajado 50 kg una vez lo podía volver a hacer, en este entonces de 50 kg que había bajado ya había recuperado 40, pesaba 122 kg, mi máximo habían sido 134 kg, lo único que me pidió la endocrinóloga fue que lo platicara con mi psiquiatra y si él lo aprobaba pues que le diera para adelante.

Con mi psiquiatra tenía cita hasta el 10 de enero, ese día hablé con él y me dijo que si, que era lo mejor que podía hacer por mi, al siguiente día hice cita con tres diferentes cirujanos, todos recomendados. Cuando salí de con el primero yo ya estaba decidida a operarme con él, pero tenía que ver los otros dos, veía que todo mundo salía del consultorio ya con fecha de cirugía y como soy muy desesperada yo también ya quería, pero si fui con los otros dos, todos me convencían por igual, pero uno siempre hará clic con el médico con el que tiene cosas en común, aparte este médico hacía la cirugía por el ombligo y no rompía músculos, saliendo de con el tercer cirujano yo ya me había decidido por el primero, al siguiente día hablé para separar fecha y empecé mi dieta para poderme operar y a hacerme todos los estudios que me tenía que hacer para poder operarme, que como siempre salieron perfectos.

Empecé la dieta preoperatoria con 118 kg y a la cirugía con 114.1 , ahorita peso 75 kg, o sea que ya llevo 43 kg menos desde que empecé con esto.

La cirugía fue el 30 de enero, justo hace un año. Fue muy fácil (claro, yo estaba dormida), la recuperación fue muy fácil para mí, nunca me dolió nada, siempre me tomé mis medicamentos como me los indicaron, siempre he tomado mis vitaminas, biotina y colágeno. No sufrí (mucho) con la comida, solo al principio vomitaba en ocasiones que empezaba a comer muy rápido pero poco a poco me fui acostumbrando. Lo único por lo que si sufro un poco es por la variedad, no que no pueda comer de todo, simplemente no puedo comer de todo al mismo tiempo, tengo que elegir bien lo que me llevo a la boca, ver que sea comida nutritiva porque ahora como muchísimo menos pero hasta ahora todo lo que como me cae bien, mis análisis médicos salen perfectos, sin signos de anemia o alguna deficiencia. Por cierto, al final por mis antecedentes de peso, hipotiroidismo, resistencia a la insulina y demás nos decidimos por bypass gástrico.

El cirujano me mandó a hacer ejercicio desde el día 1, la verdad es que al principio casi no hice, menos con pandemia y con el marido enfermo pues menos aún. Lo que si es que yo al mes ya había ido a Chipinque y había caminado 9 km en Fundidora. Luego le aflojé al ejercicio y lo hice en forma intermitente, en noviembre 9 meses después de la cirugía fue cuando empecé a aplicarme nuevamente y fue cuando empecé a ver más rápido los resultados, el ejercicio que más me resultó fue ir a caminar todos los días en mis lomas.

Y pues así voy, si quieren preguntarme algo, si se quieren operar o tienen alguna duda aquí estoy.

Levanten la mano si leyeron toda la historia.

Muchísimas gracias a todos los que me han apoyado en este camino, mi marido sobre todo que siempre me ha apoyado (y que soltó su tarjeta para los meses sin intereses), mi hermana y sobrina, mi familia, amigos, Esteban que me ha asesorado sobre alimentación, Julián, que más que mi entrenador ha sido amigo y soporte, mi psiquiatra, endocrinóloga. Los que me echan porras todos los días cuando subo mis entrenamientos. ¡Gracias a todos!

El médico con el que me operé se llama Julio Gallardo y lo recomiendo ampliamente.

Publicado por Luisa

Soy Luisa y quiero adelgazar.Tengo muchos kilos por perder y muchas metas por cumplir. Tengo un año en este proyecto que creo que será de por vida.

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